PLAYA

PLAYA


Calas paradisíacas, bahías escondidas y amplias ensenadas diseñan el perfil de las costas italianas. Las playas de la bota, de fina arena blanca o con cantos rodados, son la meta ideal para los muchos veraneantes que eligen el “Bel Paese”. Lignano Sabbiadoro en la provincia de Udine, la Feniglia en Porto Ercole a poca distancia de Grosseto, Polignano a Mare en Bari y Tropea en la provincia de Vibo Valentia son algunas de las playas más bellas de Italia. En estos lugares los turistas podrán zambullirse en aguas límpidas, practicar deportes acuáticos como snorkeling, diving, remo, kitesurf, windsurf y pasar horas de relax bajo el sol. Las ciudades costeras cuentan además con una rica tradición enogastronómica, con platos y exquisiteces a base de pescado fresco y a mariscos.
Al atardecer en los muchos resort y complejos será posible disfrutar de un delicioso aperitivo.

En Liguria las metas más populares son la pequeña aldea de Lerici asomado sobre el Golfo dei Poeti, Vernazza y Manarola perlas de las Cinque Terre y Portofino con una hermosa vista del Golfo del Tigullio. En el pueblo pesquero de Camogli, caracterizado por sus palacios pintados con diferentes colores, los viajeros podrán degustar los deliciosos pasteles locales al ron, llamados “camogliesi”.

En la región Campania, en Sorrento, además de la Catedral, la Basílica de San Antonio y el Museo della Tarsia Lignea, se podrá descubrir los secretos de la Tarantella sorrentina, danza ligada al mito de las sirenas. Los amantes de las excursiones quedarán estupefacto admirando desde el “Sentiero degli Dei” las espectaculares vistas de la Costa Amalfitana. Paseando entre las tiendas artesanales de Vietri sul Mare los turistas podrán adquirir cerámicas realizadas a mano y otros suvenires. En Amalfi se será posible visitar la Catedral y el Museo della Carta. En la antigua República marinera los más golosos podrán degustar tortas al limón y el famoso licor Limoncello. Los apasionados de la música no podrán perderse la cita del Ravello Festival en Villa Rufolo. Para practicar snorkeling y diving se recomienda el mar límpido de Punta Campanella. En Positano los viajeros encontrarán lo mejor de la moda italiana tanto en las pequeñas tiendas íntimas como en las boutiques de lujo.

En el Cilento se podrá visitar el área arqueológica de Paestum caracterizada por templos de orden dóricos hasta el día de hoy en buenas condiciones. Palinuro ofrecerá a los viajeros numerosas grutas que explorar, como la “Grotta dei Monaci”, la “Grotta del Sangue” y la “Grotta Sulfurea”.

La Puglia cuenta con litorales de playa de arena blanca y fina y aguas poco profundas de color celeste, conocidas como las “Maldivas del Salento”. Entre las bellezas paisajísticas de Pescoluse, la movida de Torre San Giovanni y las villas del siglo XIX de Santa Maria di Leuca no sabréis cual elegir. Por las noches en las playas de Gallipoli será posible bailar bajo las estrellas. En Vieste en la playa del Castillo, el turista quedará estupefacto a la sombra del monolito blanco de 25 metros, conocido como “Pizzomunno.”

Para admirar el espectáculo de olas que rompen contra la escollera, se recomienda la maravillosa cala de Rovaglioso Palmi, en Calabria. Según cuenta la leyenda, Orestes, después del matricidio, recuperó el juicio en estas aguas.

En Sicilia las localidades famosas por sus costas son Mondello embellecida por villas en estilo Liberty, Cefalù dentro del Parco delle Madonie y Scala dei Turchi en proximidades del Valle de los templos en Agrigento. Las familias reservarán tumbonas y sombrillas en la playa de San Vito Lo Capo, famosa por sus aguas que degradan dulcemente. Entre las perlas que la región siciliana ofrece encontramos también la playa Cala Rossa de Favignana del archipiélago de las Egadi. Las blancas paredes de toba se reflejan en el mar claro, dando vida a un paisaje de tarjeta postal.

Cerdeña cuenta con un territorio rico de playas arenosas. Los turistas podrán disfrutar de un día de mar en la playa de la Pelosa, protegida por los farallones de Capo Falcone, Isla Piana y por Asinara, con aguas siempre calmas de color turquesa. Los amantes de la escalada encontrarán en Cala Goloritzé, en Baunein un pináculo de 143 metros y un mar verde esmeralda.