LAGOS

LAGOS


Para aquellos que buscan una buena alternativa al mar y a la montaña, se recomiendan unas vacaciones en los lagos italianos. Una belleza trabada de misterios envuelve estos espejos de agua. Aldeas antiguas se asoman sobre sus riberas, rodeadas por cordones de densa vegetación. Una vasta gama de colores, del verde esmeralda al azul intenso, transforma estos lugares en reales paisajes de cuento. Los turistas podrán transcurrir sus vacaciones en las áreas lacustres de Italia y fortalecer el cuerpo y el alma con saludables paseos y comidas genuinas. En las noches de verano alrededor de la hoguera se podrá redescubrir todo el placer de escuchar una buena historia como la leyenda de los lagos gemelos del Valle Brembana, de los dragones del lago de Orta y las aguas rojas del lago de Tovel.

En el Lago de Como será posible tomar un barco hacia Bellagio, ubicado donde el lago se divide en dos brazos. Los más temerarios podrán volar en un hidroplano y rozar las cimas de las montañas, mientras los amantes del arte podrán visitar Villa del Balbianello en Lenno, construida en el siglo XVIII en un monasterio franciscano. Los más golosos podrán degustar exquisiteces elaboradas con pescado de agua dulce como la carpa, la trucha, el lucio, la perca y la carpa.

En las Termas de Sirmione en el Lago de Garda será posible concederse un día a la insignia del relax. Entre los lugares más encantadores para visitar recomendamos el Jardín Botánico Fundación André Heller y el Vittoriale de D’Annunzio.

En las aguas del Lago de Braies, en la provincia de Bolzano, los viajeros podrán admirar el sugestivo reflejo de las paredes de las Dolomitas de Croda del Becco.

En Umbria se encuentra el lago más extenso del Centro de Italia, el Lago Trasimeno. Los turistas podrán descubrir sus antiguas aldeas y sus pequeñas islas, caracterizadas por una sucesión de peñones y torres encantadas.

Visto desde lo alto el lago de Scanno presenta la forma de un corazón. Situado entre los bosques del Valle del Sagitario, en la región de Abruzzo, cuenta con una espléndida vista sobre la Montaña Grande y sobre el Monte Genzana.

En los días de sol las aguas del Lago de Posta Fibreno, en el Lazio, se volverán transparentes y será posible ver la cruz acostada en el lecho marino y algunas de las numerosas especies de flora y fauna que la reserva protege, como la trucha Salmo fibreni.

Los lagos de origen volcánico fascinan por su historia y sus formas. El Lago de Bolsena, nacido a partir del colapso de un volcán de los Montes Volsini, es una de los más grandes de Europa y tiene un perfil ovalado. Aquí los amantes del deporte podrán practicar excursiones en kayak y parapente.

En Pozzuoli se encuentra el Lago de Averno, donde los antiguos romanos creían que estaba ubicado la entrada del más allá. En las inmediaciones del lago volcánico será posible llegar hasta la cueva de la Sibila Cumana donde, según las antiguas leyendas, la sacerdotisa emitía sus propios oráculos.

Los visitantes también podrán alojarse en los lagos costeros de Italia como la Laguna de Orbetello entre la Maremma Toscana y el Monte Argentario o los lagos del Parque Nacional del Circeo en el Lazio. Además, existen los lagos de Lesina y de Varano con aguas saladas, al Norte del promontorio del Gargano en Puglia.

En Sicilia a lo largo de las orillas del Lago Biviere de Gela, uno de los más grandes de la región, elegido como área de descanso de numerosas aves de paso, será posible admirar garza, abubillas y aves rapaces como el aguilucho lagunero.